DE LA VENDIMIA A LA BOTELLA

Proceso de elaboración

La elaboración del vino es un proceso milenario que con el paso de los años ha alcanzado un grado de complejidad que le aporta unos altos estándares de calidad.

Cambian los tiempos, cambian los materiales, cambia la manera de elaborarlo y aunque el proceso se ha modernizado la esencia sigue siendo la misma desde la antigüedad, la fermentación del zumo de la uva.

ELABORACIÓN

CRIANZA

EMBOTELLADO

Elaboración

El proceso de elaboración de un vino tinto de Ribera del Duero comienza con la vendimia y termina con el paso del vino a la botella o a la barrica para su crianza y envejecimiento.

elaboración

La vendimia es la cosecha de la uva que en la Ribera del Duero se realiza en septiembre, pudiendo adelantarse o retrasarse en función del grado de maduración de la uva.

El momento exacto de la recogida será aquel en el que la uva muestre un estado idóneo de maduración, ya que solo así se podrá extraer de ella un vino de alta calidad. Dependiendo del nivel de maduración, la uva tendrá un determinado nivel de azúcar, y en función de este nivel, el vino presentará un determinado nivel de alcohol.

Una vez seleccionados los mejores racimos, comienza el procesamiento.

El despalillado es el proceso en el cual se separan las uvas del resto del racimo o raspón. Este proceso que antiguamente se realizaba a mano, actualmente está mecanizado y tiene como objetivo eliminar las hojas y las ramas del racimo, que aportan un sabor amargo al vino durante la maceración.

En la actualidad se está recuperando un proceso antiguo pero en deshuso, la maceración carbónica, que consiste en dejar macerar los racimos enteros, sin despalillar y sin prensar para obtener vinos jóvenes frescos y afrutados.

Una vez se ha realizado el despalillado, la uva se estruja o se prensa para romper la piel de la uva u hollejo y obtener el mosto.

Tradicionalmente la uva se pisaba en un lagar para extraer todo el mosto posible. Con el tiempo se pasó a prensar la uva manualmente primero y mecánicamente después. En el proceso del estrujado la uva se prensa sin romper las semillas, ya que estas podrían dar un sabor amargo al mosto.

elaboración del vino de Ribera del Duero

El mosto se macera en contacto con el hollejo para que el vino adquiera su color y sus propiedades. Este proceso de maceración hace que las levaduras naturales presentes en la piel de la uva inicien un proceso de fermentación alcohólica, transformando los azúcares del mosto en alcohol. Este proceso dura entre 10 y 14 días y se realiza a una temperatura no superior a los 29º.

Durante el proceso de maceración el dióxido de carbono crea un burbujeo y sube a la superficie el hollejo, creando lo que se conoce como sombrero. Para mantener el hollejo en contacto con el mosto se realiza el remontado, extrayendo el mosto por la parte inferior y volviendolo a depositar sobre el hollejo.

Una vez ha terminado todo el proceso se procede al descube, que es el trasvase del vino ya limpio a otro depósito.

proceso de elaboración del vino

Una vez que se ha hecho el descube y que se ha prensado el hollejo para extraer los restos, el vino se somete a un nuevo proceso, la fermentación maloláctica.

En este proceso el ácido málico, uno de los 3 ácidos presentes en el vino junto con el tartárico y el cítrico, se convierte en ácido láctico, con lo que se consigue rebajar el carácter ácido del vino y lo hace más agradable al consumo. Este proceso tiene una duración que oscila entre los 15 y los 21 días.

El vino rosado, en contra de la creencia popular de que es una mezcla de vino tinto y vino blanco, se trata de un vino con identidad propia. Su elaboración se realiza con uva tinta, y sigue el mismo proceso que el vino tinto. La diferencia fundamental radica en el tiempo que se permite que el mosto esté en contacto con el hollejo. En el caso del vino rosado este tiempo es mucho menor, de ahí el cambio de tonalidad y sabor.

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El vino rosado, en contra de la creencia popular de que es una mezcla de vino tinto y vino blanco, se trata de un vino con identidad propia. Su elaboración se realiza con uva tinta, y sigue el mismo proceso que el vino tinto. La diferencia fundamental radica en el tiempo que se permite que el mosto esté en contacto con el hollejo. En el caso del vino rosado este tiempo es mucho menor, de ahí el cambio de tonalidad y sabor.

Crianza

Uno de los puntos más importantes de la elaboración de un vino tinto de Ribera del Duero es el proceso de envejecimiento o de crianza.

En este proceso el vino se introduce en barricas de madera de roble americano o francés, seleccionándose una madera u otra en función de su dureza, permeabilidad y porosidad. A las barricas se les ha realizado el tostado, tratándose el interior de la barrica con fuego y tanto el grado de tostado como la antigüedad y la cantidad de veces que se hayan utilizado las barrcas, modificarán el carácter del vino.

En la crianza en barrica es cuando el vino adquiere notas aromáticas que durante la cata podremos identificar como tostadas, ahumadas, avainilladas y notas amaderadas y debido a la porosidad de la madera, se permite la  microoxigenación del vino.

El proceso de crianza según el reglamento del Consejo Regulador de la Denominación de Origen se divide en dos categorías, crianza y reserva.

Embotellado

La Bodega San Andrés comercializa sus vinos con la marca registrada VEGAZAR.

Para este proceso el vino ya limpio y clarificado se trasiega a depósito isotermo donde sufre un proceso de enfriado para la cristalización de las sales disueltas y, tras un proceso de varios días, se filtra para conseguir su clarificación final y proceder a continuación a su embotellado.

El embotellado se completa con el etiquetado de la marca de la bodega y con la correspondiente contraetiqueta del Consejo Regulador Ribera del Duero que certifica la calidad de este vino.